Escrito por: Gerd Müller

La vida no es un cuento de princesas y dragones y el tema del abuso sexual a menores de edad debe ser abordado por maestros y padres de familia para combatir el problema con información y conciencia de la prevención.

“Los dragones no existen” es un texto para docentes, mamás y papás, distribuido por la Secretaría de Educación Pública (SEP) a los alumnos de cuarto a sexto grado de primarias públicas y privadas, mediante el cual se busca concientizar a los adultos de su responsabilidad en la prevención del abuso sexual infantil (ASI).

Este material describe en 15 páginas, con un texto sencillo y digerible para niños de nueve a 12 años de edad, una situación de abuso sexual infantil por parte de algún familiar, que es la situación más frecuente.

“Esperamos que este cuento les sea muy útil como mamás y papás, y también como protectores de otras niñas y niños cercanos. Mientras más preparados estemos todos, menos casos de ASI habrá”, explica el texto escrito por Nuria Gómez e ilustrado por Julián Cicero. El libro cuenta la historia de Adelita, una menor de edad con mucha imaginación y gran talento que un día deja de soñar con princesas y dragones debido a los “juegos” que le enseña su tío.

Esa situación confunde a la menor y lo manifiesta con depresión, bajas calificaciones en la escuela y dudas en materia de sexualidad llevan a que su madre y su profesor adviertan un problema de abuso en la niña.

Sin embargo, con la ayuda del profesor y de una psicóloga, la menor y sus padres logran entender la situación, distinguir un problema de conducta y superar el conflicto que generaba que la niña guardara “secretos peligrosos”.

De acuerdo con el texto en el que participa la Unidad de Atención al Maltrato y Abuso Sexual Infantil de la SEP, el maltrato contra menores de edad se basa en la desigualdad de poder entre una persona adulta y una niña o niño, y no hay manera de que las víctimas puedan salir solas de una situación así.

Define como grandes protectores a las personas mayores que jamás piden al infante que guarde secretos que lo hagan sentir mal, aquellas en quienes el niño o niña pueden confiar indiscutiblemente y que nunca condicionan su cariño.

Para la psicóloga Adela Morales Bringas, el libro es bastante claro sin ser explícito, “es un esfuerzo por dar herramientas a los padres para abordar el tema con los niños”.

Confió en que este material sea considerado una herramienta de apoyo a padres de familia y maestros para abordar el tema y “se aproveche la oportunidad para buscar comunicación y confianza” con los menores de edad.

Por su parte, Ana Luisa Herrera, directora del Colegio Willmington, ubicado en la colonia San Rafael, en la delegación Cuauhtémoc, en la capital mexicana, señaló que el objetivo de este material es ser una guía y apoyo para padres de familia y maestros para abordar esta temática con los niños.

Al igual que en otros planteles escolares, en este colegio el material fue entregado a los alumnos con la indicación de leerlo en compañía de los padres, quienes debían enviar por escrito su opinión sobre el texto.

”La respuesta en el colegio fue buena y favorable; se contó con aproximadamente 95 por ciento de participación de los padres, que a través de sus cartas de opinión agradecieron la información, expresaron su aprobación e importancia de trabajar estos temas”, subrayó. Respecto a las acciones en la escuela en caso de algún suceso de este tipo, la profesora afirmó que cuentan con manuales y documentos “que se nos proporcionan sobre la manera de proceder”, además de otras estrategias para trabajar con los chicos y detectar cualquier signo de alerta.

Los padres de familia coincidieron en que este material es un buen inicio para que los maestros y papás aborden el tema, pues consideraron que mientras haya más preparación habrá menos casos de abuso sexual.

“El objetivo es promover el buen trato y respeto a la dignidad humana, y para los docentes va a ser una herramienta que, desde un enfoque de derechos humanos, va a favorecer el aprendizaje relacionado con los valores, actitudes y habilidades en la educación de la salud, educación sexual y prevención a la violencia”, expresó Mary Rodríguez, madre de una estudiante de quinto grado en dicho colegio.

“Muchos de los niños ya saben cómo cuidar su cuerpo y este material es para reforzar sus conocimientos sobre cómo cuidarse”, concordaron padres de alumnos de la escuela primaria pública Fray Bartolomé de las Casas. Para promover el enfoque de las garantías individuales en este material participaron la Coordinación del Programa sobre Asuntos de la Niñez y la Familia, la Primera Visitaduría General y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). De acuerdo con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef),

México es un país que cuenta con las capacidades y la infraestructura para atender los aspectos fundamentales en el cumplimiento de los derechos de los niños, niñas y adolescentes.

Ante ello, el organismo mundial se centra en apoyar los esfuerzos nacionales para avanzar hacia el pleno cumplimiento de todos los derechos para todos los niños.

En 2015, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 39.2 por ciento de la población en México estaba conformada por niñas, niños y adolescentes de 0 a 17 años de edad, es decir uno de cada tres residentes en el país correspondía a una persona menor de 18 años.

Desde hace 62 años, la Unicef trabaja en el país en coordinación con el gobierno, organizaciones de la sociedad civil y el sector privado, bajo el mandato de la Convención de los Derechos del Niño, para avanzar en el cumplimiento de los derechos de los niños, niñas y adolescentes.

Deja un comentario