• …Radio reloj, el aparato ideológico del Estado cubano…
  • …Un régimen de esclavitud moderno…
  • …Una isla carcelaria donde se han desmantelado los derechos humanos…
  • …Una dieta de prisioneros… La sociedad cubana siempre protegió las deshonestidades del “compañero” Fidel…

JOSÉ LUIS AGUIRRE HUERTA *

La anciana con lágrimas en los ojos, despliega sus oraciones en la iglesia de la caridad del cobre, perímetro de la Habana vieja, para rogar al creador, el regreso de su hijo, embarcado en la causa internacional de liberación angoleña.

Fidel, confinado en una mansión paradisiaca de Cayo Coco, se mece acariciando la barba, saboreando su habano dominicano, de cien dólares, producido para su exclusivo consumo, en Santo Domingo, al tiempo que pontifica sobre los logros de la revolución, con el enorme delantero bonarense Diego Armando, un joven de buenas convicciones ideológicas.

Desde el capitolio, pasando por la bodeguita del medio en la calle de Empedrado, hasta el malecón, se percibe el latido de los corazones caribeños al ritmo de la pregunta que se impone: “mamá yo quiero sabe, de dónde son los cantantes, que los veo tan arrogantes, son de la loma, cantan en llano, ya verá, ay mamá.”

La imposición del socialismo con motivo de la revolución cubana en enero de 1959, trajo consigo la depauperación del proletariado cubano y pérdida absoluta de sus valores bajo un manejo populista degradante de la personalidad humana.

Los sujetos han perdido identidad personal, Castro impone la dictadura del proletariado bajo la retórica de la revolución socialista, salta a nuestra vista la importancia de aclarar que el proletariado no es quien ejerce la dictadura, sino un buró político militar, representado por la aristocracia castrista, digna epígonica del recalcitrante stalinismo, apocalíptico, régimen instaurado con procesos ideológicos populistas, bajo discursos engañosos de obrar en nombre y a favor del proletariado urbano y rural.

El populismo cubano, adopta las formas camaleónicas, escribiendo constituciones que hacen prevalecer al Estado por encima de los intereses del pueblo, sacrificando a cualquier forma de desarrollo humano individual, para proteger a la oligarquía del buró político dominante.

El socialismo castrista extingue a cualquier expresión del pensamiento humano que diverja de su ideología, imprime un régimen totalitario que atropella a la razón democrática y a cualquier forma que se contraponga al discurso oficial, bajo la vitrina de promesa, de distribución equitativa de los servicios de salud y educación.

La instauración de esos derechos, el pueblo cubano los tiene que pagar a precio caro, a cambio de vivir bajo un régimen de esclavitud moderna, que juega con la miseria, las carencias, las pasiones e ideales de la gente, dejando fuera a la razón y a la lógica en la toma de decisiones, a fin de imprimir la dictadura de la familia y los amigos de Fidel Castro.

El anterior contexto nos permite presenciar una isla carcelaria, los prisioneros, el pueblo cubano a quien se le impone el uniforme de vestimenta, la ración alimenticia que deban consumir, la profesión que tendrán que estudiar y el discurso ideológico que deban asumir, en donde deben trabajar, y cuyo director de la prisión es el presidente del Partido Comunista Cubano y Jefe de las Fuerzas Armadas del país, sea Fidel o sea Raúl.

 

En la isla se han desmantelado los derechos humanos, desaparecido totalmente el poder adquisitivo de la población, la explotación del trabajo del proletariado urbano y rural se ejerce por parte del buró político oligarca, del Estado de dictadura quien se apodera de la plusvalía, que genera la riqueza de la fuerza de trabajo y establece las reglas del consumo depauperado de los bienes de primera necesidad, con abierta prohibición de adquirir ciertos bienes alimentarios, considerados como artículos de lujo, les es prohibido la adquisición y consumo de carne bovino o cerdo, su régimen alimenticio bien balanceado, pertenece a una dieta de prisioneros.

La vivienda obedece a los sistemas de ingeniería civil, de mayor decadencia y desuso, se observa un franco deterioro tanto de las unidades habitacionales prefabricadas con motivo de la revolución cubana, cuanto de aquellas casonas expropiadas a la burguesía y divididas en pequeñas mazmorras para adoptarlas a la clase obrera.

Los puntos paradisiacos y turísticos de la isla son motivo de veda para los ciudadanos cubanos, quienes detentan la condición de sirvientes para el turismo internacional.

El derecho democrático para el pueblo cubano, solamente se contempla en el museo de la revolución, en la práctica es totalmente inexistente.

La oligarquía cubana es realmente la única usufructuaria de la poca infraestructura industrial y agropecuaria existente en la isla, fuente de acumulación de capital a favor de la clase dirigente que disfruta de todos los privilegios de un modelo de comodidad.

En el panorama antes insertado, se presenta ante nosotros, las estrategias políticas de Fidel, un operador que asume las tácticas del stalinismo, para desaparecer a los héroes de la revolución que le hacen sombra, desde Pushiscanis, Bujarin y Trotski. Orquestando diatribas en su contra para justificar su aniquilamiento.

El régimen castrista, se sacude de la impresionante figura de Guevara de la Serna, confinándolo a la sierra boliviana, para abandonarlo a su suerte, un acto de la más pura y recalcitrante deslealtad.

El padre Camilo Cienfuegos, desaparecido en un supuesto accidente aéreo que sacude a Castro del peso implicado por su figura revolucionaria. Tania la guerrillera, Tamara Bunke asesinada de un solo tiro que paraliza su corazón, también en los confines de la sierra boliviana, en fin todo lo que se oponga a la fulgurante figura del comandante Fidel es propicio a su pulverización.

Arnaldo Ochoa Sánchez, Héroe de la Revolución socialista cubana, combatiente en bahía de cochinos, estratega militar de primera línea, jefe de la operación multinacional contra el avance Somalí en la guerra de Ogaden; jefe de la misión militar cubana en Angola, Héroe de la República de Cuba, y miembro del Comité Central del Partido Comunista. Todo un personajazo que se opone a la brillante estrella icónica de Fidel Castro.

Ochoa Sánchez un eclipse para la figura de los Castro, fue eliminado mediante fusilamiento a mediados de julio de 1989 acusado de estar vinculado con oficiales del ministerio del interior, para el despliegue de operaciones de narcotráfico con el Cártel de Medellín, Colombia, sin prueba plena, mediante la tenebra política muy al estilo stalinista, le fue arrancada su confesión por conspiración para trasportar 6 toneladas de cocaína vía Cuba y recibir tres millones y medio de dólares, el juicio de Ochoa fue televisado por un mes completo, donde se observaba que el militar señala ignorar la participación de los demás imputados en actividades de alijo de estupefacientes; inclusive desconecta al coronel Antonio de la Guardia, amigo de Fidel de esas actividades.

Castro promete a la familia de Arnaldo Ochoa Sánchez y Antonio de la Guardia, no ser fusilados a cambio de su confesión. Fidel incumple su promesa y ordena los fusilamientos por encima del Código Penal Cubano, la trama queda en el cuestionamiento político judicial.

La esposa del Rey de la cocaína boliviana Roberto Suárez, una señora de origen Judío de nombre Aida Levy sostiene, que su marido y Pablo Escobar en el año de 1983, viajaron de Bogotá a la Habana, para reunirse con Fidel Castro a invitación del embajador cubano en Colombia, Fernando Ravelo y de Antonio de la Guardia. Viajaron en el avión de Escobar, cenaron en Marina Hemingway, en el restaurant Papas, con Arnaldo Ochoa y Patricio de la Guardia, al día siguiente acordaron con el ministro del interior José Abrantes, pagar un millón de dólares diarios por utilizar el espacio aéreo, y las aguas territoriales de Cuba en el alijo de estupefacientes hacia Estados Unidos.

Llegando a ese acuerdo, Ochoa llevó en helicóptero a Suárez y a Escobar a Cayo Piedra, donde los esperaban Fidel y Raúl. Según Levy, esa conexión no duró más de dos años, periodo en los cuales La Habana recaudó unos quinientos millones de dólares.

Los manejos de Fidel, le permitieron enquistar a su familia oligarca durante más de cuarenta años en el poder, a cambio de la miseria del pueblo cubano que vive gratificada con pipas de habanero corriente, en reparto por las calles a título gratuito, para olvidar su desgracia y vivir bajo el alegre ritmo de la rumba.

Es cierto, han sido grandes medallistas olímpicos los deportistas cubanos, bajo una vitrina que implica el manejo sorprendente de la biología zootécnica, bajo la programación informática, hacen nacer hijos de figuras deportivas, para confiscarlas desde su nacimiento, en una estrategia de tratamiento orgánico, en programación de objetivos para la producción de figurones, en el terreno olímpico, se orquesta el andamiaje publicitario, de la imagen de bienestar cubano hacia el exterior, en la percepción de la comunidad internacional.

…Radio Reloj, el aparato ideológico del Estado cubano… Un régimen de esclavitud moderno que aun los mismos cubanos avalan su atraso tecnológico de primer mundo… La sociedad cubana siempre protegió las deshonestidades del “compañero” Fidel…

* Abogado de Profesión

Presidente de la Barra Interamericana de Derechos Humanos

Móvil: 55.22.61.65.25

ladenunciaqrr@gmail.com  

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