Escrito por: Martín González García

En ocasiones nuestro sistema educativo es un reto, el día a día no es sencillo. Reformas laborales disfrazadas de educativas, y reformas educativas en un sistema, desigual y privilegiado.

Para nadie es un secreto las plazas se concursan, pero no para los mejores, sino para los cuates, antes del sindicato ahora de las autoridades. Esto es imposible de controlar, como controlas a una autoridad. No hay forma.

Los salarios bajos, los grupos ya sean milenium o z, cada vez más inquietos, además tu sabes que algunos de ellos no encontraran trabajo, sin ser optimista ni tarugo, podríamos dejar ahorita la estadística en un 50/50.

¿Por qué entonces seguimos en educación?, porque el otro camino no beneficia a nadie.

Detallemos un ejemplo;

La llamada “Franja del Huachicol”, en Puebla, va del municipio de Esperanza, frontera con Veracruz, a San Martín Texmelucan, colindante con el Estado de México, revela una investigación del noticiero 10 En Punto.

Los Huachicoles alteraron la normatividad, los hijos pueden ganar de 10 a 15 mil pesos mensuales, si están solo avisando a los maleantes, para que estudiar, para que desperdiciar tiempo, si puedes ser un maleante.

Puedes elegir entre arriesgarte a tener un profesionista en casa subempleado, o educar a un matón o a un violador. Si se me da la oportunidad de elegir, elijo tener un profesionista en casa.

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