Por: Allie Ann

Científicos y maestros espirituales coinciden en que el simple acto de sonreír puede transfórmate y a tu entorno. La investigación actual nos muestra que una sonrisa es contagiosa . Puede hacernos parecer más atractivos. Levanta nuestro estado de ánimo, así como los estados de ánimo de los que nos rodean. E incluso puede prolongar nuestras vidas. Así que antes de seguir leyendo, sonríe. Nos puedes da las gracias más tarde.

El acto de sonreír activa la mensajería neural que beneficia su salud y felicidad. Para empezar, la sonrisa activa la liberación de neuropéptidos que trabajan para combatir el estrés. Los neuropéptidos son pequeñas moléculas que permiten a las neuronas comunicarse y dan el mensaje a todo el cuerpo cuando estamos felices, tristes, enojados, deprimidos, emocionados.

Además los neurotransmisores que te hacen sentir bien – dopamina, endorfinas y serotonina –son liberados cuando una sonríes. Esto no sólo relaja al cuerpo, sino que puede bajar el ritmo cardíaco y la presión arterial.

Por último, la liberación de serotonina brindada por tu sonrisa, es antidepresiva. Muchos de los fármacos contra la depresión de hoy día, influyen en los niveles de serotonina en el cerebro.

Realmente te ves mejor cuando sonríes. Cuando muestras tu sonrisa, la gente te trata de manera diferente. Eres percibido como atractivo, confiable, relajado y sincero.

¿Te has dado cuenta que las sonrisas son contagiosas? La parte de tu cerebro responsable de que tu expresión facial sonría cuando estás feliz o imite la sonrisa de alguien más reside en la corteza del giro cingulado, un área de respuesta automática inconsciente. En una investigación, se le mostró a sujetos fotografías de varias emociones: alegría, enojo, miedo y sorpresa.

Cuando se les mostraba la foto de alguien sonriendo, los investigadores pedían a los sujetos que fruncieran el ceño. En lugar de la petición, los científicos descubrieron que las expresiones fáciles iban directamente a imitar lo que el sujeto veía.

Así que ya lo sabes, cada vez que le sonríes a alguien, su cerebro lo insta a devolver el favor. Permitiéndoles crear una relación simbiótica que permite que los dos liberen químicos cerebrales que los harán sentir bien, activará sus centro de gratificación, los hará verse más atractivos e incrementara las probabilidades de que ambos tengan una vida más sana.

Deja un comentario