Por: Allie Ann

Decir malas palabras suele ser considerado como vulgar y descortés, pero un estudio ha revelado una cualidad más agraciada para aquellos con un vocabulario colorido: la honestidad.

De acuerdo con la investigación, las personas tienden a decir groserías como una forma de autoexpresión más que como una forma de herir a los demás, y mientras más groserías diga un individuo es más probable que sea más honesto.

Mientras que los mentirosos suelen utilizar más pronombres en tercera persona y palabras negativas en su discurso, los individuos honestos suelen utilizar más blasfemias.

Esto es porque las malas palabras a menudo son utilizadas para expresar los sentimientos propios y las personas que hacen esto normalmente se presentan de una forma más honesta.

Estudios pasados han sugerido que también puede ser una señal de mayor inteligencia. Un reporte del año pasado mostró que los individuos con niveles más altos de inteligencia verbal – es decir inteligencia ligada con el lenguaje oral – tendían a usar más groserías.

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