Escrito por: Reyna Luna Newcombe

Brownsville, Texas.- Una jovencita de 17 años indocumentada, centroamericana y embarazada le ganó al gobierno de Texas y al de los Estados Unidos un pleito legal con lo que logró poner fin a su embarazo no deseado.

“Jane Doe”, como se le conoce legalmente, llegó en Septiembre pasado a los Estados Unidos en forma ilegal, fue detenida por la Patrulla Fronteriza y enviada a un albergue para inmigrantes que funciona con dinero federal.

Al llegar, la chica informó de su embarazo y su intención de interrumpirlo. Las leyes de Texas dicen que una menor de edad no puede, sin el permiso de sus padres, someterse a un aborto.

“Jane Doe”, pidió a una corte del Condado Cameron que le permitieran abortar y dio sus razones. La corte la escuchó y le dio permiso el 25 de septiembre pasado.

La centroamericana hizo su cita para someterse al procedimiento, pero el personal del albergue, que tiene una nueva póliza para evitar que indocumentadas aborten, de una u otra forma intentaron persuadirla y no le permitieron ir a su cita.

Jane Doe buscó ayuda y demandó al gobierno federal por no permitirle practicarse el aborto. Texas aprovechó el momento para que una corte se pronunciara en contra de permitir abortos a indocumentadas.

El caso se fue hasta una corte en San Francisco, luego a Washington DC donde una juez ordenó el procedimiento tan pronto como fuera posible pues la chica estaba ya en la semana 15 y de 20 o más, la ley en Texas no permite un aborto.

Finalmente Jane Doe el pasado miércoles 25 de Octubre, fue sometida a la cirugía poniendo fin a su embarazo.

Jane Doe, sin querer y a nombre de todas las mujeres, inmigrantes o no, dio una lección al gobierno estatal y federal; demostró que, aun estando en este país ilegalmente, la ley es la ley.

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Pie de foto: Amanda Bennett, del cuerpo de abogados de Jane Doe Process, defensores de “Jane Doe”.

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Pie de foto: Una clinica donde se interrumpen embarazos en McAllen.