Escrito por: Marisol Adriana Solís Alarcón

Abrimos el espacio al dialogo, a la reflexión, y a compartir, experiencias. Somos cuatro mujeres entusiastas que estamos convencidas que los cambios se pueden lograr, y que este espacio será de nosotras para ustedes, será la forma de cambiar la vida, de trazar un destino diferente.

Hoy en día y desde hace algunos años nos hemos visto bombardeados  por diversos medios de comunicación (no necesariamente serios) que se han denominado “redes sociales” es un término utilizado frecuentemente y con el que ya nos sentimos familiarizados, sin embargo, hoy no les hablaré de ello, quiero más bien, aprovechar éstas líneas y encaminarlas hacia las redes sociales reales, de persona a persona, face to face, aquellas redes que nos servirán no sólo a nosotras las mujeres emprendedoras sino a todos en general.

¿A qué le llamo Red de Contacto? A todas aquellas personas que por algún motivo u otro se han cruzado en nuestras vidas, pero no sólo eso, sino que además nos han aportado como personas, nos comparten habilidades, conocimientos, incluso experiencias de las que podemos aprender.

Les quiero platicar acerca de mi vivencia personal con la finalidad de compartirles la relevancia que ello ha tenido en mí.

A los 24 años de edad comencé a ocupar una gerencia, los comentarios no se hicieron esperar, para algunas personas fue sorpresa, por mi edad, poca experiencia en el rango y por ser “mujer”  en una empresa en donde el 80% de la plantilla es masculina. Los atributos que algunos otros destacaron sobre mi fueron la seguridad que proyecto, liderazgo, conocimientos técnicos y la antigüedad que en ese momento tenía en la empresa. Autoanalizando mi situación (y tratando de no dudar de mi capacidad) en ese momento yo agregaría un factor más y corresponde a mi habilidad de relacionarme con las personas (sin que ello llegue a confundirse con favoritismos o nepotismo). Si bien es una habilidad con la que muchos nacen, muchos otros debemos desarrollarla.

Desde más pequeña he tenido la oportunidad de desenvolverme en diferentes contextos y convivir con personas mayores a mí, uno de mis principales recuerdos son a los 17 años, mis papás me inscribieron en un curso de inglés en una asociación de contadores por lo que la mayoría de ellos ejercía la profesión y oscilaban entre los 35 y 50 años, algunos de ellos con despachos propios, otros con puestos gerenciales o directivos, todos compartían algo en común, son personas emprendedoras, fue ahí en donde encontré el sentido de compartir con personas mayores a mí, escuchando sus experiencias, analizando sus expresiones y hasta su forma de actuar, hoy en día y después de casi 10 años sigo en contacto con algunos de ellos.

En mi lugar de trabajo, he tenido la oportunidad desde un inicio de tratar con puestos directivos, sé hacerlo porque lo he aprendido, puedo perfeccionarlo, sin duda alguna, más no por ello he dejado de la lado desarrollar mi habilidad de comunicación con el personal operativo de la compañía, considero que todo se basa en la confianza que les brindas y ante todo, el respeto que siempre debe existir, habrá quienes opinen que a cierto nivel jerárquico ya no es necesaria esa línea de contacto, sin embargo, puedo expresar que a mí me ha servido de gran manera ya que ellos como usuarios son quienes aportan ideas que dan valor agregado al área que represento.

A nivel personal también es importante contar con redes de contacto, por ejemplo, si tienes pensado realizar estudios de maestría quien te puede ayudar en guía y orientación asertiva será alguien que ya hay realizado dicho grado de estudios.

Dado lo anterior mi recomendación es estar en constante búsqueda de redes de contacto eficientes, confiables y en diferentes áreas de conocimiento, tomando en cuenta la habilidad de comunicación que posean y el gusto por compartir sus vivencias, es importante mostrar nuestra gratitud, admiración y respeto por lo que hacen y han logrado, por ello aprovecho éstas líneas para agradecer a todos aquellos que intencionalmente o no han compartido conmigo en algún momento de ésta fiesta llamada vida.