Por Aline Nava.

He llorado, gritado, sufrido y hasta fracasado, y he llegado a pensar que la vida tiene algo en mi contra, pero después de analizar las cosas determiné que la vida no tiene nada contra mí simplemente me enseño que sin tristeza no puede existir felicidad.

Entiendo que la vida está llena de sentimientos tanto satisfactorios como depresivos, pero, cada uno de ellos tiene una enseñanza que permitirá alimentar y llenar de experiencias a mi corazón.

Día a día despierto, miro al cielo y agradezco por la fantástica y emocionante vida que permite que mi corazón extasiado se llene de pedacitos de alegría y felicidad.

Mi corazón extasiado de vida por siempre me permitirá sonreírle al firmamento.

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