Por: Allie Ann

El buscador de Google conmemora este día el 125 natalicio del político y diplomático mexicano Gilberto Bosques Saldívar (1892-1995), quien ayudó a miles de refugiados durante la Segunda Guerra Mundial.

Así, el gigante de Mountain View muestra un doodle en donde Saldívar, vestido con un traje negro, adornado con una paloma blanca en la solapa, quien escribe una carta; mientras que en el fondo se erige un castillo con las banderas de México y Francia.

Y es que Gilberto Bosques fue designado embajador de México en París en 1939, sin embargo, tuvo que dejar la ciudad cuando iba a ser tomada por la Alemania nazi, por lo que tuvo que restablecer el consulado mexicano en la ciudad de Marsella.

Desde ahí su misión fue proteger a los connacionales durante la Segunda Guerra Mundial, pero pronto ayudó a otras comunidades, como la libanesa o la española, que buscaba huir del régimen franquista, para quienes gestionó la nacionalidad mexicana.

No solo expidió en favor de esas comunidades miles de visas, sino que además los hospedó en dos castillos en las cercanías de Marsella, que tenían jurisdicción territorial diplomática mexicana, en donde luego salían en barco hacia México.

En 2015, cuando el presidente de la República Enrique Peña develó una placa en su honor, en la plaza del Consejo Regional de Marsella, en Francia, dijo que gracias a su labor salvó del exterminio a entre 30 mil y 40 mil personas.

En un comunicado, Google destacó: “El profesor, periodista, político y diplomático mexicano, apoyado por un apasionado equipo de trabajo, salvó la vida a más de 40 mil refugiados, durante la Segunda Guerra Mundial, mediante su labor como cónsul en la Francia ocupada por la Alemania Nazi”.

“No fui yo… fue México” decía, no obstante, el diplomático mexicano hizo frente al hostigamiento de las autoridades pro alemanas francesas, al espionaje de la Gestapo, del gobierno de Franco y de la representación diplomática japonesa, que tenía sus oficinas en el mismo edificio de la delegación mexicana.

Al estallar la Segunda Guerra Mundial, el originario de Chiautla de Tapia, Puebla, se traslada a Marsella, donde el Consulado de México alquila los castillos de Reynarde y Montgrand con el fin de albergar y asilar a cientos de personas refugiadas en tanto tramita y organiza su salida. Ahí, logra extender visas para México, Lisboa, Milán y Trieste.

En nuestro país, detalles de la vida de Gilberto Bosques se encuentran en libros y enciclopedias. También en los álbumes fotográficos de cientos de familias que hoy reconocen en sus imágenes a parientes que algunas vez fueron considerados refugiados, desplazados o perseguidos y que, gracias a Gilberto Bosques y a su equipo, iniciaron una nueva vida en México.

Gracias Gilberto, hoy te encuentras en nuestro buscador como respuesta a todos aquellos que busquen un ejemplo en México para la inclusión y la tolerancia.