Escrito por Lic. Graciela Vallejo

Hoy en día es una realidad muy común ver que las familias se están desfragmentando por conflictos interpersonales, provocados por  malas conductas de abuso de algunos de sus integrantes, las cuales producen afectaciones irreparables  a los más pequeños en el hogar.

La disfuncionalidad es la problemática que impide un correcto funcionamiento personal,  es decir el impedimento anormal de adaptación social o biológica, el cual puede agudizar por el consumo de sustancias toxica, por enfermedades mentales no tratadas a tiempo o por padres inmaduros que permiten el abuso de padres dominantes con sus hijos.

La Universidad de Santa Clara en California a través de un estudio realizado determino que una familia disfuncional tiene problemas crónicos, los cuales imperan comportamientos negativos por partes de los padres, causando insatisfacción a las necesidades de los hijos,  en esta cuestión las autoridades se pronuncian a buscar mejor estabilidad familiar, para que tanto los padres como los hijos se empoderen a una mejor empatía en la vida.

Esto dado a que los padres por sus diversas actividades laborales, no tienes tiempo de disfrutar la convivencia familiar y el poco tiempo disponible que tienen, lo ocupan para resolver cuestiones secundarias en su hogar, afectando la comunicación entre sus miembros.

Es importante mencionar algunos factores que tiene las familias disfuncionales que puedan estar bloqueando esta convivencia, tal es el caso de padres deficientes que al no poder o no querer asumir su rol familiar, dejan a sus hijos esta responsabilidad, ignorando sus necesidades y sentimiento.

Otro postura de los padres es cuando son demasiado asfixiantes o abusivos, controlan de manera excesiva a sus hijos, el cual opta por irse del hogar o confrontar la situación, haciendo el entorno violento y agresivo, dañando su estado emocional.

Recordemos que tanto la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, como el Código Civil Federal, el Código Civil para Ciudad de México, así como diferentes Tratados y Acuerdos Internacionales se pronuncian para la protección y el resguardo de los derechos de la familia, como de los menores.

Y las autoridades competentes tienen la obligación de atender y resguardar estos derechos en caso de una violación a ellos.