Quien no pierde el tiempo en juegos pirotécnicos artificiales, es el alcalde electo de Miguel Hidalgo, Víctor Hugo Romo Guerra , porque en su segunda oportunidad de gobernar la alcaldía, empezó a diseñar su plan de trabajo para los próximos tres años durante los meses de transición.

La tarea no es sencilla, si tomamos en cuenta que la demarcación es una de las más pujantes en materia de crecimiento económico, por lo que obligatoriamente tiene que gobernar en sintonía con sus gobernados.

Las demandas ciudadanas, las conoce de sobra; combate a la inseguridad, orden en movilidad, empleos y lo más sentido, poner un alto total a los desarrollos inmobiliarios irregularidades.

De ese tamaño será la responsabilidad de Víctor Hugo Romo al frente de Miguel Hidalgo.

Por esa razón se ha rodeado de expertos para trazar claramente el camino que emprenderá para no fallarle a los miles de habitantes que esperan les haga justicia “La Esperanza de México”. Que así sea.

CON LAS MANOS VACÍAS

Mientras en Morena el 99 por ciento  de los que se lanzaron en busca de un cargo por la vía del voto popular y lo obtuvieron, se quiebran la cabeza para armar sus planes de gobierno, sus primos del PRD se truenan los dedos porque se quedaron sin nada.

El tsunami electoral  del primero de julio fue tan devastador que quienes despreciaban cargos honoríficos, ahora los pelean hasta con los dientes.

Leonel Luna Estrada, hasta el 17 de éste mes Presidente de la Comisión de Gobierno de la ALDF,  es uno de ellos.

Ahora que quedará damnificado  quiere seguir en la palestra, por lo que alzó la mano para recoger los pedazos del partido amarillo que dejó el tsunami electoral el pasado primero de julio.

Raúl Flores García actual presidente del perredismo en la capital – otro de los damnificados- tendrá que buscar otros medios de sobrevivencia, porque a causa de su enfrentamiento radical con los morenos, le cerrarán cualquier puerta que toque.

Ya ni hablar de Iván Texta, Luisa Yanira Alpízar oJanet Hernández Sotelo. Esta última  saltó del barco amarillo antes del tsunami electoral, pero le fue peor porque cayó al del tricolor que  se volvió hundir.

Los damnificados amarillos buscarán reacomodarse en otras labores ajenas a lo que estaban acostumbrados a realizar. Fue el resultado de la proliferación de tribus y cacicazgos, porque la gente se hartó de ellos.

Aprenderá de eso Morena? . El tiempo lo dirá.