Por: Allie Ann

Entre las primeras palabras que los papás enseñan a sus hijos está decir “gracias”, la cual podría ser la primera forma de gratitud que los niños conocen. Sin embargo, se desconocía que este tipo de acciones en las que se muestra agradecimiento podrían traer beneficios como sensación de bienestar y menos depresión en quienes la padecen, según un estudio.

Investigadores de la Universidad de Indiana realizaron un primer acercamiento al cerebro, a través de un escaneo, para saber qué es lo que pasa en este órgano cuando una persona es agradecida.

Sobre el estudio

Se concentró a un grupo de 43 personas que estaban en tratamiento por ansiedad y depresión. A 22 les asignaron tareas como escribir una carta de agradecimiento por semana durante 20 minutos y donar dinero. El resto fue considerado como grupo de control y siguió con su terapia de costumbre.

Los investigadores detectaron que cuanto más fuertes eran los sentimientos de gratitud, mostraban más actividad en diferentes zonas del cerebro: frontal, parietal y occipital. Además, los pacientes dijeron que se seguían sintiendo bien tres meses después del ejercicio. Lo que llevó a decir que éstos eran efectos neuronales profundos y duraderos.

¿Cómo lograr mantener el cerebro con buen estado de ánimo?

El estudio arrojo que mientras se haga sentir al cerebro gratitud, más se adaptará a esta mentalidad. Es como si se entrenara a este órgano como a un músculo y se le fortaleciera constantemente.

Cabe recordar que esta investigación es un primer acercamiento, pues no se tomaron en cuenta algunos factores como realizar un estudio cerebral preliminar a los pacientes para saber su estado y posteriormente revelar el cambio.