En días pasados el Tribunal de Justicia Administrativa de la Ciudad de México, revocó el permiso que el gobierno capitalino había otorgado hace un año a una empresa francesa para que estableciera en el Bordo Xochiaca, Estado de México, la empresa “El Sarape”, que tenía como propósito transformar 4, 500 toneladas de basura diarias en energía eléctrica para vendersela al STC- Metro.

Desde la VII legislatura de la extinta ALDF, el grupo parlamentario de Morena dio a conocer las irregularidades existentes en el otorgamiento de la concesión para la creación de la empresa termovalorizadora, al considerar que era más con fines lucrativos que ambientales.

Ahora el asunto se debatirá en tribunales.

A qué viene todo esto?, sencillo. Los agremiados a la Confederación Nacional de Industriales del Metal y Recicladores (CONIMER), siempre han colaborado con las autoridades en todo el país. Aquí en la Ciudad de México, los 500 mil recicladores saben y cuentan con los conocimientos para procesar las cerca de 4 mil toneladas diarias de residuos sólidos que genera la metrópoli y su área conurbada.

En la CONIMER, contamos con el personal calificado  y las áreas de procesamiento suficientes para generar riqueza compartida con las nuevas autoridades del GCDMX.

Los trabajadores recicladores (ropavejeros) conocen de sobra las calles de la gran urbe y áreas circunvecinas, por lo que saben de sobra donde y como obtener los residuos sólidos para transportarlos a las plantas de procesamiento, transformarlas y darles un valor agregado.

Siguiendo esa cadena todos ganan, el gobierno de la Ciudad de México, porque obtendrá recursos económicos por concepto de la basura y lucirá calles más pulcras para un mejor disfrute del turismo nacional e internacional.

La parte laboral, porque garantizará trabajo a largo plazo, mejores salarios y el gran anhelo esperado por muchos años; seguridad social que tanta falta le hace a ese sector de la población.

Además de contar con trabajo 500 mil personas por el procesamiento de la basura, estaríamos coadyuvando al programa de prevención del delito que pondrá en marcha la administración de la próxima gobernante de la CDMX, Claudia Sheinbaum Pardo, cuándo asuma el poder el 5 de diciembre próximo.

La CONIMER está lista para enfrentar ese reto. La última palabra estará en la parte gubernamental.