CRITICO

El pasado 1ero de Diciembre comenzó el mandato del nuevo Presidente de la República Andrés Manuel López Obrador (AMLO), después de 12 años de intentar llegar al puesto, AMLO se impuso en las urnas sobre el abanderado del PAN, Ricardo Anaya y el del PRI, José Antonio Meade en una jornada electoral histórica, no solo por el margen de victoria del mismo AMLO, quien junto el 53% de los votos sino también por la primera aparición de un candidato independiente como lo fue Jaime Rodríguez Calderón, gobernador del estado de Nuevo León.

La ceremonia llevada acabo el pasado fin de semana nos dejo ver que AMLO llega al cargo con una legitimidad inmensamente superior a la de sus predecesores directos. Sin embargo, también llega con grandes retos y problemas que debe solucionar; algunos de ellos son heredados de gobiernos anteriores y otros tantos son compromisos que el mismo AMLO realizó durante su campaña.

El apoyo del pueblo mexicano se pudo notar gracias a la transmisión en vivo y cobertura que realizaron los medios de comunicación. Desde la salida de su domicilio hasta la llegada al recinto de San Lázaro se pudieron observar como alrededor del automóvil que trasladaba al ahora presidente había gente con consignas de apoyo tanto para AMLO como para su nuevo proyecto de gobierno, mismo que se encargó de repetir de manera general durante su discurso en el recinto Legislativo una vez que tomó protesta en el cargo y le fue entregada la banda presidencial.

A su vez, se encargo de atacar a los gobiernos anteriores al de el, exhibiendo sus principales errores y mencionando que durante su mandato las cosas iban a ser muy diferentes, en un gesto que para muchos, incluyéndome fue un tanto innecesario.

Y es que como se dice “No juzgues y no serás juzgado” realmente y a pesar de que AMLO tenga de su lado el Congreso de la Unión el sexenio que esta comenzado no pinta para nada sencillo y comenzar el mandato de esta manera no deja nada de margen de error, pues en caso de fallar y cometer errores, estoy seguro que será juzgado así como el lo hizo.

El pueblo mexicano tiene la esperanza puesta en el, sin embargo, también hay que tener en cuneta que si por algo nos caracterizamos los mexicanos es por nos tener una paciencia que dure mucho, por ende, deberá ponerse a trabajar de manera rápida para poder hacer que sus acciones de gobierno se vean de manera notable y el pueblo pueda ver y entender que se esta trabajando en ciertos temas en pro de su beneficio y puede ser que se haya acabado la cuenta regresiva para ser Presidente de la República pero comienza la otra cuenta regresiva y en esta no sabemos de cuanto es.