HEPKE

¡Afortunadamente hay Navidades! Es la época más feliz del año para los niños. ¡No, no por los regalos y las vacaciones, que por supuesto son muy importantes para la mayoría de los niños! ¡La Navidad es la época de los sueños, los deseos, los anhelos y las grandes emociones! Aquí es donde las figuras son traídas a la vida“ que serían tan antiguas que ya no pueden vivir, pero en ese momento todo es posible.

Santa Claus, Papá Noel, Niño Jesús, gnomos, renos voladores, hades y miles de angelitos empiezan a vivir de nuevo y se vuelven “reales”. Recuerdo de una segunda clase de la Secundaria, en este caso jóvenes de 14 años de edad y mayores, con quien hablé sobre las costumbres mundiales en Navidad.

No sabía lo que estaba hacienda cuando conté la leyenda correcta de San Nicolás y además de eso resumí que el Papá Noel estadounidense en su forma final era solo un invento de Coca-Cola, solo una figura publicitaria. De repente, uno de los adolescentes rompió a llorar amargamente y sollozó por haber destruido todo su infancia, todos sus sueños navideños, todo su mundo de sueños alrededor del Polo Norte y Santa Claus. Estaba totalmente perturbado porque, por supuesto, no podía esperar esta reacción en lo más mínimo de uno de los adolescentes. Incluso la mayoría de sus compañeros de clase parecían al menos pensativos.

¿Que yo había causado? Estaba lejos de destruir los mundos de fantasía de los adolescentes, robarlos sus ilusiones y sueños. Por el contrario, fui y aún soy lo que está feliz cuando los estudiantes de Primaria con mejillas rojas y ojos brillantes escuchan mis historias de conejitos de Pascua, por no mencionar las historias mágicas de Navidad. No solo en esta situación me di cuenta de lo importante que es que a los niños, adolescentes y adultos se les permita tener fantasías, mundos de los sueños, ilusiones y sueños.

¡No es sin razón que solo los que pueden soñar tienen visiones! Y la humanidad necesita visiones, nuestros niños y adolescentes necesitan visiones y deben poder vivir sus emociones, al menos de vez en cuando. Cada gran invento nació en algún momento de una aparente utopía. ¡Antes de la invención está la visión! Por ejemplo, si todos los pioneros de aviación fantástica no hubieran soñado con volar, ¡hoy no habría ningún avión! Así que dejemos que todos tengan sus sueños, especialmente los niños y adolescentes, y esperemos que los sueños se conviertan en visiones, y de algunos visiones muchas cosas más fantásticas surgirán. ¡Aprovechemos el tiempo de Navidad para celebrar las emociones con nuestros niños y familias, son alimento para nuestras almas!

Hasta la próxima y “Cuando las expectativas llevan al fracaso!”

Emotionen zelebrieren

Zum Glück gibt es die Weihnachtszeit! Es ist für die Kinder die glücklichste Zeit im ganzen Jahr. Nein, nicht wegen der Geschenke und der Ferien, die den meisten Kindern natürlich auch sehr wichtig sind! Weihnachten, das ist die Zeit der Träume, der Wünsche, der Sehnsüchte und der großen Gefühle! Da werden Figuren „zum Leben erweckt“, die so alt sein würden, dass sie eigentlich gar nicht mehr leben können, aber in dieser Zeit ist alles möglich. Santa Claus, Weihnachtsmann, das Christkind, Wichtel, fliegende Rentiere, Feen und tausende kleine Engel, alle beginnen erneut zu leben und „real“ zu werden. Ich erinnere mich an eine 2.Klasse der Mittelstufe, in diesem Fall also 14-jährige Jugendliche und älter, mit denen ich über das weltweite Brauchtum zur Weihnachtszeit redete. Ich ahnte nicht, was ich anrichtete, als  ich die korrekte Legende von St. Nikolaus erzählte und oberndrein noch resümierte, dass der amerikanische Santa Claus in seiner endgültigen Form nur eine Erfindung von Coca-Cola, nur eine Werbefigur sei. Plötzlich brach einer der Jugendlichen in bittere Tränen aus und erklärte mir schluchzend, dass ich ihm nun seine ganze Kindheit zerstört hätte, alle seine weihnachtlichen Träume, seine ganze Traumwelt rund um den Nordpol und Santa Claus. Ich war total konsterniert, denn ich konnte natürlich nicht im Geringsten diese Reaktion auch nur von einem der Jugendlichen erwarten. Auch die meisten anderen seiner Mitschüler wirkten zumindest nachdenklich! Was hatte ich angerichtet?! Es lag mir fern, Fantasiewelten der Jugendlichen zu zerstören, ihnen Illusionen und Träume zu rauben. Ganz im Gegenteil war und bin ich doch noch eher derjenige, der sich freut, wenn Grundschüler mit roten Backen und glänzenden Augen meinen Osterhasengeschichten lauschen, ganz zu schweigen von den zauberhaften Geschichten rund um Weihnachten. Nicht erst in dieser Situation wurde mir bewusst, wie wichtig es ist, dass Kinder, Jugendliche und auch Erwachsene Fantasien, Traumwelten, Illusionen und Träume haben dürfen. Nicht zu Unrecht heißt es: Nur wer träumen kann, hat Visionen. Und die Menschheit braucht Visionen, unsere Kinder und Jugendlichen brauchen Visionen, müssen ihre Emotionen, zumindest dann und wann, ausleben dürfen. Jede großartige Erfindung wurde irgendwann aus einer scheinbaren Utopie geboren. Vor der Erfindung steht die Vision! Hätten zum Beispiel all die fantastischen Flugpioniere nicht den Traum vom Fliegen geträumt, dann gäbe es heute noch immer kein Flugzeug! Lassen wir also jedem seine Träume und besonders den Kindern und Jugendlichen und hoffen wir, dass aus den Träumen Visionen und aus so manchen Visionen noch viele fantastische Dinge entstehen werden. Nutzen wir die Weihnachtszeit, um mit unseren Kindern und Familien Emotionen zu zelebrieren, sie sind  Nahrung für unsere Seelen!

Bis zum nächsten Mal und „Wenn Erwartungen zum Versagen führen!“