METEO

No puedo creer que llevo escritos 65 números de la columna Meteo-lógico y aún no he tocado explícitamente el tema de las Estaciones Meteorológicas Automáticas (EMA´s). Una EMA es un conjunto de sensores meteorológicos que miden la variable que les corresponde con cierta periodicidad y envían estas mediciones a un registrador de datos (el cerebro de la EMA) que con cierta periodicidad (no necesariamente igual a la previa) integra un corto mensaje con todas las mediciones y lo transmite a un sitio remoto de concentración de datos. Los sensores más comunes son para velocidad y dirección del viento, presión atmosférica, temperatura, humedad, radiación solar, precipitación pluvial, etc.

Aunque hay estaciones especializadas que tienen conectados otros sensores, por ejemplo, nivel de la superficie libre del agua (hidrología), temperatura y humedad del suelo (agrometeorológica), visibilidad (aeropuertos), flujos verticales (investigación), calidad del aire (ambiental), combustibilidad (incendios forestales), etc. Típicamente, el registrador de datos no solamente integra y envía al transmisor el mensaje, sino que también lo almacena en memoria.

La transmisión puede ocurrir de muchas maneras distintas, por ejemplo, vía cable a una oficina cercana, vía satélite, vía datos de telefonía celular, vía radio, con cada tipo de transmisión requiriendo equipo dedicado a ella. Es muy frecuente que las EMA’s requieran ser autónomas, es decir operar sin conexión al flujo eléctrico normal, por lo que tienen baterías y paneles solares para recargarlas. Y típicamente cuentan con una caja resistente a la intemperie para los componentes que lo requieren y una estructura donde los diferentes instrumentos se montan a sus alturas prescritas.

Michel Rosengaus

¿Quiénes operan EMA´s en México? Pues, por supuesto, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la Gerencia de Aguas Superficiales y Ríos y Organismos de Cuenca, todos ellos dentro de la CONAGUA, los aeropuertos, los puertos marítimos, la SEMAR, la SEDENA, las instancias gubernamentales ambientales, el tripartita PRODUCE-INIFAP-SAGARPA, universidades e institutos de investigación, dependencias estatales de protección civil, compañías privadas en diversas disciplinas, y hasta individuos que tienen como hobby la meteorología. Un sitio que concentra muchas de estas mediciones para redistribuirlas públicamente es la página web del SMN (http://smn.cna.gob.mx) en donde puedes visualizarlas (no solamente las de CONAGUA) con hasta tres herramientas distintas, para que escojas la que te resulta más útil. Generalmente para los registros históricos (vs tiempo real) tienes que acudir al operador de la EMA en sí. Muchas de las EMA’s personales tienen a través de sus fabricantes, mecanismos para subir tus datos a páginas web y poder ver tanto los tuyos propios como los de otros muchos hobby’istas meteorológicos. ¿Cuántas EMA’s operan en México actualmente? Pues en orden de magnitud, como 1000, pero su variedad, su frecuencia de medición y tiempo de promediación en el reporte, así como las múltiples fuentes para recuperar sus datos, hacen difícil integrarlas todas en mapas similares a los que provienen de las estaciones climatológicas convencionales, es decir, su mayor uso es todavía puntual (la evolución de las variables meteorológicas en el sitio de su ubicación).

Como un ejercicio para evaluar qué tan útiles te pueden ser, te sugiero que la próxima vez que arribe a nuestras costas un frente frío, ubiques y consultes frecuentemente a las EMA´s que están directamente sobre la costa del Golfo de México e identifiques los instantes en los que el viento cambia de dirección (a proveniente aproximadamente del Norte), aumenta de magnitud, baja la temperatura y baja la humedad en forma abrupta en cada una para que puedas ir monitoreando dónde precisamente está la frontera entre las dos masas de aire que separa y como va avanzando desde el NNW hacia el SSE. Recuerda que el nombre de EMA no es absolutamente universal, por ejemplo INIFAP les llama a las que maneja Estaciones Agroclimatológicas Automáticas.

Hoy en día, nuestro principal problema por resolver en cuanto a EMA’s es que, no han operado con absoluta regularidad a lo largo de intervalos de tiempo largos, por ejemplo aquellos que se requieren para cuestiones de cambio climático, 50 años como mínimo. Adjunto a este problema de operatividad, está el de falta de mecanismos que aseguren que las mediciones son confiables, ésto a través de calibraciones formales periódicas de sus instrumentos.

El advenimiento de muchos operadores individuales (que tienen una sola estación) aumenta el problema pues muchos de ellos, aún con la mejor voluntad del mundo, no tienen ni la formación en instrumentación ni los recursos propios, para poder resolver en conjunto estos problemas. Por ello, ocasionalmente, se han producido percepciones públicas de que las lluvias generadas por ciclones tropicales recientes han sido mucho más altas que la realidad. Por cierto: ¡Feliz Navidad!