BIALIK

Por tácticas entendemos los procedimientos, estrategias, métodos o reglas utilizados para conseguir un fin determinado y que nos sirve para ejecutar ordenadamente lo que está proyectado y que facilita la obtención de resultados mejores y más precisos.

Se aplican, entre otros, en los deportes, en las guerras, en el marketing- en ésta última- para posicionar una marca o atraer público y eventualmente consumidores para algún producto o servicio.

Muy bien. Se les utiliza para conseguir un fin específico. Si este fuera, por ejemplo, mentir respecto a una persona y dirigir la atención hacia ella acusándola, hacer que se la perciba como a un ser en el cual no se puede ni se debe confiar, destacando sobre todo aspectos negativos, estaríamos aplicando una táctica difamatoria, cuyo propósito definido sería dañarla. Evitar, tal vez, su ascenso en el ámbito laboral. Es bien conocida esta táctica con fines políticos…Desacreditar.

Y ¿ qué hay con las tácticas llamadas dilatorias, que implican un aplazamiento y sirven para prorrogar y extender el período para la consecución de lo que se busca y se necesita?

Un ejemplo clarísimo es cuando enfrentamos a la burocracia. Cualquier tipo de burocracia que ejerce su diminuto poder al tratarse de dar el servicio que le corresponde al público usuario. El burócrata, si aplica estas tácticas dilatorias, solamente está mostrando todos sus prejuicios y frustraciones.¿ Por qué y para qué demorar algo que es relativamente fácil de resolver? ¿Qué placer le puede dar el hacer volver al usuario horas o días después, darle información -si no equivocada- al menos, incompleta, omisiones que se sabe traerán consecuencias?

Pero, ahora, tratemos de tácticas dilatorias que utilizamos hacia nosotros. El doctor en psicología Aziz Gazipura autor de interesantes libros, entre otros ¨ La Solución para la Ansiedad Social ¨ y ¨ El Arte para una extraordinaria confianza¨, señala que la utilización de tácticas dilatorias como el procrastinar – dejar de hacer lo que sabemos que es necesario y le buscamos pretextos como ¨lo haré después¨ o nos involucramos en otras faenas que las hacemos parecer como más ¨urgentes¨ cuando en realidad son sólo pretextos para no llevar a cabo lo realmente requerido- son  tácticas dilatorias cuyo trasfondo es el MIEDO, la INSEGURIDAD.

Prorrogamos cuando estamos dudosos y nos invade esa incertidumbre cuando sentimos que pudiéramos fracasar.

Cuando nos la pasamos planeando pero no lo llevamos a cabo, incurrimos en tácticas dilatorias. Hay que moverse, y entrar en acción y, corregir, si fuera necesario.

*Raquel Bialik, Antropóloga Social, estudió en la Universidad de California (Berkeley) egresada de la ENAH, El Colegio de México, Directora de Agorabi, Lugar de Encuentro (Tepoztlán, Morelos). Consultora de instituciones públicas y privadas, autora de capítulos y libros nacionales e internacionales especializada en Antropología Médica, Tercera Edad y Asistencia Social. Colaboradora de la Revista Ser Mayor.

e-mail:  agorabi16@gmail.com