Parece sorprendente, pero Geoffrey Kondogbia, futbolista del Valencia, ha decidido renunciar a la Selección de Francia, vigente campeona del mundo, para debutar con la República Centroafricana.

El jugador de 25 años fue campeón del mundo Sub-20 con la selección gala, junto a Umtiti Pogba, entre otros. Pero el ex del Inter no ha tenido la misma suerte con la absoluta, con la que solo ha disputado cinco partidos amistosos.

Dado el poco interés que ha mostrado el seleccionador Didier Deschamps en hacerse con los servicios del mediocentro, Kondogbia ha tomado la decisión de defender los colores del país donde nacieron sus padres, la República Centroafricana.

Raoul Savoy, seleccionador suizo de origen español, sí que ha depositado su confianza en el jugador, que ahora mismo es uno de los pilares del Valencia de Marcelino. El seleccionador del conjunto centroafricano ya intentó reclutar al jugador en el pasado parón de selecciones, pero Kondogbia no pudo asistir por culpa de una lesión.

Unas horas antes de disputar su primer partido en casa, en Bangui (la capital), el centrocampista charló con la emisora Radio France Internationalesobre su apuesta, su visión y misión. Geoffrey explica sus sensaciones tras debutar como capitán ante Costa de Marfil, confía en el equipo y en las posibilidades de estar en la próxima Copa Africana de Naciones. Todo lo que está viviendo es un sueño cumplido, siempre había querido apoyar a los centroafricanos a través del fútbol. Esta es la transcripción de a entrevista, una auténtica confesión en la que el jugador del Valencia CF explica las razones y los sentimientos que le llevaron a tomar la decisión de cambiar Francia por África.

-¿Cómo se siente antes de jugar su primer partido con la República Centroafricana en Bangui?
-¡Siento un gran orgullo! Pero sobre todo, sobre todo, muchas emociones. Desde que llegué a Bangui, muchas imágenes pasan por mi cabeza… Hay un poco de todo en mi mente: la primera vez que vine aquí, los lugares donde crecieron mis padres. También pienso en mi abuela, que murió aquí hace poco tiempo.

-La pregunta que todos se hacen es por qué dejó el equipo nacional de Francia para jugar por la República Centroafricana.

-Nunca hablé de eso. Lo que la gente no sabe es que siempre he querido jugar para la República Centroafricana. Mi sueño era jugar para la República Centroafricana. Aunque ese no fue el caso de mis amigos y familiares. Ellos no estaban de acuerdo. Creo que fue por cuidar mi carrera profesional y por lo que el equipo de Francia podría darme. Por eso ignoré mi deseo durante un tiempo. Intenté jugar diciéndome a mí mismo que «sí, es una ventaja a nivel de la carrera futbolística». Pero siempre he querido jugar para la República Centroafricana. Lo que me ha liberado es la decepción de mis seres queridos. Los que estaban en contra de mi decisión de jugar para el equipo centroafricano se convencieron al ver que en Francia ya no me llamaban. Fue entonces cuando, entre comillas, me dejaron libre. Esta es la razón general, pero quiero decir que no tiene nada que ver con cómo me siento, me siento francés y centroafricano. Desde que era joven he pensado que mi ayuda sería más útil para la República Centroafricana que para Francia. Es como en una familia, cuando tienes dos hermanos, si uno de ellos necesita ayuda, te vuelcas más con él.

-Comenta que República Centroafricana te necesita más, ¿no es asumir demasiada presión?
-Todos tenemos ese tipo de presión, ya sea en el trabajo o con la familia. Es parte de la vida. Voy a intentar entregarme al máximo. No prometo nada. Intento aportar mi experiencia en el fútbol. Mi misión, simplemente, es dar un plus.

-¿Hasta dónde pueden llegar?
-Creo que tenemos cualidades para clasificarnos para la Copa Africana de Naciones. Sabemos que es difícil, jugamos contra grandes naciones que también están tratando de clasificarse. Trabajaremos para corregir los errores que pesaron durante el partido en Costa de Marfil.

-¿Tienen recursos suficientes para entrenar y prepararse bien?
-Hay una clara mejora en la selección, tanto a nivel de la organización como de los jugadores. Hay esperanza y coraje. Eso es lo que necesitamos.

-La República Centroafricana lleva varios años viviendo una guerra civil, ¿eso no le ha echado para atrás?
-Al contrario. Precisamente fue lo que me animó. Este tipo de situaciones permite estrechar lazos. Da aún más ganas de ayudar a República Centroafricana.

-¿Cuál es su visión del país?
-El país ha pasado dificultades… Pero sólo vengo dos veces al año y no tengo noción política. Me dedico al deporte, sin embargo, tengo la impresión de que las cosas mejoran lentamente. Hay esperanza para todos los centroafricanos.