HEPKE

Es el primero encuentro informativo para padres en una de mis pimeras clases. La escuela tiene apenas cuatro semanas. Es la segunda vez que empiezo con una primera clase. Una de mis 28 hijos es Cornelia, una niña adorable, sencilla, que ama la escuela.

Desafortunadamente, yo notarme de ella algunas problemas. Pero todo es organizado como jugando únicamente. Sus padres aún son muy jovenes, es su primero hijo. ¡Al final de este encuentro informativo me preguntan si puedo garantizar que su hija pueda asistir después la primaria el Instituto de Enseñanza Media, porque todavía yo soy un maestro muy joven y inexperto! ….. Unas semanas más tarde tuve que checar a Cornelia si hay alguna anomalía. Poco tiempo después, tuvo que ir a escuela de necesidades especiales.

Ciertamente no ha roto las expectativas de los padres, pero desafortunadamente nunca más experimentado como los padres manejaron con esta discrepancia entre la expectativa y la realidad. Pero aún más flagrante para mí es otro ejemplo. Un niño asiste a la primera clase de una escuela privada de renombre. En el transcurso del año escolar sus interrupciones de lecciones y también su disminución en el rendimiento se aumentan.

Los padres buscan consejos de diferentes lugares y también conmigo. Resultato que el tiene un talento típicamente específico. Intento fuera de escuela descubrir y demover sus intereses especiales. Se siente aburrido en la escuela y tiene cada vez más problemas de contacto porque no puede manejar a sus compañeros y ellos con el también solo difficil. Sus maestros no muestran interes en su situación particular, para ellos solo cuenta el programa. En casa la frustración crece con su rendimiento escolar promedio, después de todo, ¡tiene un gran talento!

La historia se prolonga durante los siguientes años de escuela: un cambio de escuela está fuera de discusión, en la escuela, el trabajo contnúa de manera improductiva. La situación especial del niño se ignora a pesar de las múltiples intervenciones. La creciente frustración del niño genera falta de interés, renovada y más tensiones, especialmente en el hogar. Las expectativas no cumplidas de un niño altamente dotado llevan directa e indirectamente a aumentar la decepción humana en todas las direcciones.

Ha llegado el momento de hacer que los problemas humanos y sociales sean lo más pequeños posible para frenar los trastornos graves del desarrollo y las crecientes tensiones familiares. Los niños especiales necesitan un tratamiento especial, paciencia y sensibilidad para tratar con ellos y una apertura ilimitada. Todas las más valiosas y frágiles cosas de la vida necesitan protección especial. ¡Esto es especialmente cierto aún más para estos niños!

Hasta la próxima y “¿Mal entendido o mal guiado? – ¡Los destinos de los niños!”

Wenn Erwartungen zum Versagen führen

Es ist der 1.Elternabend in einer meiner 1.Klassen. Die Schule ist gerade mal vier Wochen alt. Es ist das zweite Mal, dass ich mit einer 1.Klasse beginne. Eines meiner 28 Kinder ist Cornelia, ein liebenswertes Mädchen, unkompliziert, das die Schule liebt. Leider fallen mir schon bald einige Probleme bei ihr auf. Doch noch ist alles ausschließlich spielerisch ausgerichtet. Ihre Eltern sind noch sehr jung, es ihr erstes Kind. Am Ende des Elternabends fragen sie mich, ob ich ihnen denn garantieren könne, dass ihre Tochter nach der Grundschule das Gymnasium besuchen könne, schließlich sei ich doch noch ein sehr junger und unerfahrener Lehrer! …Einige Wochen später musste ich Cornelia wegen zunehmender Auffälligkeiten überprüfen lassen. Kurze Zeit später musste sie in die Förderschule zur individuellen Lebenshilfe wechseln. Sie ist sicherlich nicht an den Erwartungen der Eltern zerbrochen, doch habe ich leider niemals mehr erfahren, wie die Eltern mit dieser Diskrepanz von Erwartung und Realität umgegangen sind. Noch krasser ist für mich jedoch ein anderes Beispiel! Ein Junge besucht die 1.Klasse einer renommierten Privatschule. Im Verlaufe des Schuljahres nehmen seine Unterrichtsstörungen, aber auch seine nachlassenden Leistungen zu. Die Eltern holen sich von verschiedenen Stellen und  auch bei mir Rat ein. Es stellt sich heraus, dass er eine typisch spezifische Hochbegabung hat. Ich versuche außerhalb der Schule, seine besonderen Interessen zu entdecken und zu fördern. Er fühlt sich in der Schule gelangweilt und hat zunehmend Kontaktprobleme, da er mit seinen Mitschülern und sie mit ihm nur schwer umgehen können. Seine Lehrer zeigen kein Interesse an seiner besonderen Situation, für sie zählt nur ihr Lehrplan. Im Elternhaus wächst die Frustration über seine nur durchschnittlichen Schulleistungen, schließlich ist er doch hochbegabt! Die Geschichte schleppt sich über die folgenden Schuljahre hin: ein Schulwechsel kommt nicht in Frage, in der Schule wird unvermindert kontraproduktiv gearbeitet. Die besondere Situation des Kindes wird trotz mehrfacher Intervention missachtet. Die wachsende Frustration des Jungen erzeugt Schulunlust, neuerliche und weitere Spannungen, vor allem auch im Elternhaus. Die unerfüllten Erwartungen einem doch hochveranlagtem Kind gegenüber führen direkt und indirekt zu ausufernden menschlichen Enttäuschungen in alle Richtungen. Es ist der Zeitpunkt gekommen, an dem es nur noch gilt, die menschlichen und sozialen Probleme so klein wie möglich zu halten, um schwerwiegende Entwicklungsstörungen und wachsende familiäre Spannungen einzudämmen. Besondere Kinder brauchen besondere Behandlung, Geduld und viel Feingefühl im Umgang mit ihnen und grenzenlose Offenheit. Alle besonders wertvollen und zerbrechlichen Dinge im Leben benötigen besonderen Schutz. Das gilt im besonderen Maße schon erst recht für diese Kinder!

Bis zum nächsten Mal und „Missverstanden oder missraten? – Kinderschicksale!“