BIALIK

El ser humano, desde tiempo inmemorial ha utilizado y producido artefactos que le han servido para comunicarse entre sí y, desde siempre y hasta la actualidad, con otros seres, llámense del más allá (del infra o del supramundo). Deidades, entes que trascienden lo humano.

Estos instrumentos se han convertido en parte importante de los rituales litúrgicos y ceremoniales.

RAQUEL BAILIK 1

Dos de ellos, ambos instrumentos de viento provenientes de la naturaleza y que pertenecen a culturas tan diferentes y lejanas entre sí, son el Shofar, por un lado, y el Caracol Marino, por el otro.

Del Shofar podemos decir que es preparado con el cuerno hueco o hasta de un animal que se considera puro, limpio, como el carnero, la cabra, el antílope o la gacela. Se le hace sonar en varias fiestas solemnes religiosas, sobre todo judías, aunque también se le utiliza en iglesias cristianas evangélicas pentecostales.

Este instrumento de viento, simple y primitivo- que rememora al carnero que Abraham sacrificó a Dios en lugar de su hijo Isaac- emite un sonido, cuando es ejecutado correctamente, muy similar al de una trompeta, y sus 4 sonidos básicos son la Tekiá, toque explosivo para recordar la importancia de reconocer la presencia de Dios. Los Shevarim,que simboliza el quebrantamiento del alma en presencia de la divinidad e implica el arrepentimiento. La Teruah o alarma, para alertar sobre el peligro y, por último, el gran Toque, más largo, para convocar y reunir al pueblo. Sonidos usados hace más de tres mil años que se siguen practicando hasta hoy en día en las ceremonias principales de Rosh Hashana (Año Nuevo) y Yom Kipur, el Día del Perdón.

RAQUEL BAILIK 2

Otros instrumentos musicales que acompañan rituales litúrgicos en distintas culturas  son distintos tipos de ocarinas, flautas, trompetas y tambores.

Destacamos aquí al Caracol marino – Strombus- relacionado con el agua, y cuyo sonido se asocia a la fertilidad ,frecuente entre los mayas y aztecas. Pueblos aborígenes lo siguen utilizando como instrumento musical y como utensilio sonoro de comunicación en lugares apartados.

El Shofar y el Caracol se han hecho sonar en diferentes épocas para ceremonias, coronaciones, batallas, fiestas, sacrificios, procesiones, entierros, convocatorias sociales. Su potente  sonido es como una voz que emite algún mensaje, comunica,  inspira y trasciende al ser humano. Está presente en la liturgia – ese conjunto de actos que forman parte del culto y contiene, entre otros, un símbolo de humildad, conexión – y sentimiento de protección que seguimos necesitando los humanos.

*Raquel Bialik, Antropóloga Social, estudió en la Universidad de California (Berkeley) egresada de la ENAH, El Colegio de México, Directora de Agorabi, Lugar de Encuentro (Tepoztlán, Morelos). Consultora de instituciones públicas y privadas, autora de capítulos y libros nacionales e internacionales especializada en Antropología Médica, Tercera Edad y Asistencia Social. Colaboradora de la Revista Ser Mayor.

e-mail:  agorabi16@gmail.com