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Mission, Texas.- Mientras que la atención estuvo concentrada en California, en evitar el cruce de un par de miles de centroamericanos que formaban parte de la caravana, por un rincón de Texas entraron en promedio 852 diarios durante los pasados meses de octubre y noviembre.

Datos provenientes del Sector Valle del Río Grande de la Patrulla Fronteriza indican que durante los 61 días de Octubre y Noviembre cruzaron alrededor de 52 mil inmigrantes indocumentados, el 95 por ciento provenientes de Centroamérica.

Sin embargo, la atención seguía concentrada en la caravana mientras que por Texas, llegaban en cantidades inverosímiles; en ocasiones, los agentes tardaban más subiéndolos en los camiones para transportarlos a las oficinas en McAllen, que para tomar sus datos.

La mayor parte llega con una petición: asilo en los Estados Unidos, pero el Jefe del Sector Valle del Río Grande de la Patrulla Fronteriza, Manuel Padilla,  indica que de 90 que lo piden, acaso 10 lo obtienen.

María Ungía es una de ellas, salió de Honduras con su hijo Fernando de 17 años hace más de un mes con la esperanza de llegar a los Estados Unidos; tras cruzar el Río Bravo con su hijo se entregó a la Patrulla Fronteriza; permanecieron dos días en un Centro de Detención.

Ambos fueron liberados por ICE (Immigration and Customs Enforcement) tras solicitar asilo en los Estados Unidos por la situación de estrechez económica que viven en Honduras. Cientos, como ellos, fueron dejados libres en la víspera de la Navidad.

Madre e hijo se encontraban en un albergue católico en MCAllen en donde junto a cientos de centroamericanos esperan el momento preciso para salir a diferentes ciudades para reunirse con amigos o familiares.

Desafortunadamente su petición de asilo de la hondureña no será escuchada y posiblemente pronto, ella y su hijo recibirán una orden de deportación aunque lo más probable es que se pierdan entre los millones y millones de centroamericanos que ya están aca.