El titular de la máxima autoridad de la educación en la Ciudad de México, Luis Humberto Fernández, realizó un análisis del modelo educativo que impulsa la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador para desterrar por completo la que hizo la administración pasada que no fue otra cosa que denostar a la dirigencia magisterial y desprestigiar al gremio.

En su análisis, Luis Humberto Fernández explica que con la presentación de la iniciativa de reforma al artículo tercero constitucional; base del nuevo acuerdo por la educación, inició el cierre de uno de los capítulos más tristes de la historia de la academizacion en nuestro país, la llamada reforma educativa.

Explicó que la actual reforma laboral fue la punta de lanza de una de las discordias más costosas de la nación, el ejemplo proverbial de una política neoliberal fallida, desde orígen estaba condenada a fracasar. Basada en modelos extranjeros, ajenos a los realidad nacional, donde la miopía tecnócrata, que no entendió que cualquier municipio del sur del país no es lo mismo que Suecia, sin diálogo alguno inicio con una acción penal contra la lideresa sindical Elba Esther Gordillo Morales, generó nuevas formas de deuda a través de la burzatilización de bonos educativos (gastaron hasta lo que no tenían), burocratizaron la labor magisterial al incrementar de manera grosera las cargas administrativas, pero todas esos males, el más perverso fue la campaña de desprestigio contra los educandos.

La máxima autoridad del gobierno federal en materia educativa en la capital de la república, Luís Humberto Fernández, explicó que la reforma que hoy inicia su camino hacia la extinción no representó avances, no eliminó la venta de plazas, solo cambió de vendedor, no mejoraron los índices educativos, no se creó un mejor sistema.

Luis Humberto Fernández, recordó que en justicia hay que reconocer que no todo fue malo, pero su operación y concepción fue atroz y de gran daño . La reforma que presenta el presidente Andrés Manuel López Obrador y el secretario de educación, Esteban Moctezuma Barragán, parece la antítesis de las malas prácticas del pasado, es una reforma que pasó por un concenso amplísimo, literalmente miles de maestros y alumnos que integran todo el ecosistema escolar, está enfocado en un proyecto de largo plazo, tiene una visión social en la cual la educación es un mecanismo de equidad y desarrollo, como debe de ser una reforma constitucional de principios, derechos y una direccionalidad al estado mexicano en la materia.

Explicó las críticas al nuevo proyecto son mínimas y sesgadas, habrá quien defienda la reforma peñista tratando de salvar los retazos, pero hasta ahora nadie ha defendido la integridad o bondad de la reforma defenstrada.

Llama la atención  las desaprobaciones por la desaparición del INEE y no mencionen ya no solo las bondades de la propuesta del nuevo texto constitucional, también pasan por alto que el nuevo instituto estará centrado en la revalorización del magisterio y la mejora continua de la educación, una evaluación formativa y no una punitiva, concluyó el títuar de la máxima autoridad federal en la Ciudad de México, en materia educativa Luis Humberto Fernández.