KIM

El último semestre del año ha estado permeado por una polarización constante en los medios de comunicación y, sobretodo, en las redes sociales.

Las elecciones y el posterior cambio de gobierno han puesto de relieve lo peor de nosotros: campañas de odios, chairos contra fifís, todos contra todos.

Aquellos que han estado en contra de las políticas del presidente Andrés Manuel López Obrador parecen festejar el desabasto de gasolina y cualquier señal que consideren negativa. Olvidan que si uno pierde, perdemos todos.

Los seguidores de la Cuarta Transformación tampoco resultan más tolerantes, cualquier crítica u observación la interpretan como complicidad con gobiernos anteriores y ganas de perpetuar la corrupción. Ni una ni otra.

En la vida personal y emocional somos iguales, nos dedicamos a señalar y culpar a otros de nuestras tragedias.

Nuestros desbalances emocionales o traumas invariablemente son culpa que nuestros padres y señalamos sin control todos sus supuestos errores del pasado. En cualquier comportamiento encontramos la secuela de lo que somos: si fueron autoritarios o descuidados, sobreprotectores o ausentes.

El psicoanálisis invita a sus pacientes a analizar hasta el hastío todas las circunstancias que nos llevaron a lo que somos hoy en día. No dudo de la eficacia de encontrar la génesis de nuestros problemas, pero sí de culpar sin cesar.

Salvo casos de evidentemente abuso o violencia, consideró una infamia culpar a nuestros padres o hermanos de lo que somos. Resulta fácil y cómodo que alguien más sea el responsable de nuestros actos y continuar nuestro viaje por la vida victimizándonos de todo. ¿Qué nos hace suponer que nosotros lo haríamos mejor?

Nos hemos convertido en una generación quejumbrosa y débil, donde todos nos produce secuelas. Dejamos de ser luchadores para ser víctimas.

¿No crees que ha llegado la hora de responsabilizarte de lo que eres? ¿Cerrar con los ciclos de culpa y reproche y decidir ser lo que quieras? ¿Dejar de jugar al país de buenos y malos? ¿Contribuir a un fin común y dejar de criticar? Eres lo que hoy decides ser, no lo que tus cicatrices dictaminan.

@kimarmengol