CORZO

El 23 de enero de 2019, la magistrada Janine Otálora Malassis renunció a la presidencia del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, debido a que el mes pasado, se validó la victoria de la coalición “Por Puebla al Frente”, y no es para menos, ya que, el 8 de diciembre de 2018, se llevó a cabo la sesión de pleno de la sala superior del Tribunal Electoral, donde se discutió el expediente para calificar la elección a la gubernatura de Puebla, en dicha sesión el magistrado ponente José Luis Vargas propuso la nulidad de la elección, debido a diversas anomalías que se suscitaron en ese proceso, sin embargo, en la votación del proyecto del magistrado ponente, 3 magistrados votaron a favor y 3 en contra, por lo que el voto de la magistrada Janine Otálora, fue la clave para que se declarará la victoria de Martha Erika Alonso, posteriormente, el magistrado Vargas, fue enfático en que él como otros integrantes del tribunal sufrieron presiones políticas para resolver la elección de la gubernatura de Puebla a favor de la candidata de la coalición “Por Puebla al Frente”, exigió la renuncia de la magistrada presidenta y amenazó con iniciar un proceso de destitución.

Posteriormente, el pasado miércoles, se da a conocer la renuncia de la magistrada Presidenta del Tribunal Electoral, es sorpresa para muchos, ya que si bien, votó en contra del proyecto, es una facultad que tiene como juez con base en su análisis y argumentos planteados en conjunto con los tres magistrados que votaron en el mismo sentido, aquí parece que cuando se vote en contra de un proyecto de sentencia del ponente, se puede denunciar ante los medios de comunicación por supuestas presiones políticas.

Con la justicia no se juega, un magistrado que públicamente sale a decir que hubo magistrados que votaron en un sentido por presión, y que no denuncia, sólo exige la renuncia de un cargo, en este caso de la presidencia, hasta cierto punto genera incertidumbre sobre un Tribunal que no da certeza al momento de emitir sus resoluciones, ya que, sale a decir a medios de comunicación, pero legalmente no se lleva a cabo absolutamente nada.

Por otro lado, llama la atención, que el Tribunal Electoral imprime libros sobre equidad y paridad de género, realiza foros, elabora discursos y resuelve expedientes, pero eligen a un magistrado como presidente, y es que, si una mujer es la que renuncia al cargo, lo lógico y viable sería que una persona del mismo género ocupará su lugar, pero como vemos, siempre la paridad de género queda en discursos y más discursos…