La falta de credibilidad y confianza en los partidos políticos ha llegado al límite de que ya la ciudadanía les ha mostrado su hartazgo, y no quiere saber nada de ellos, máxime ahora que el expresidente Felipe Calderón Hinojosa y su exesposa Margarita Zavala Gómez del Campo, quienes recientemente registraron ante el Instituto Nacional Electoral (INE) un nuevo partido político: México Libre.

En las pasadas elecciones fue claro el reflejo de que los partidos políticos no representan a los ciudadanos, pues han puesto sus intereses particulares y de grupo por encima de los intereses nacionales, prueba de ellos fueron los rotundos fracasos del PRI, PAN y el PRD.

Esto no es únicamente en México, especialistas en la materia consideran que en este momento se ha agudizado el problema ante la continua exhibición de sus pugnas internas y el evidente descuido por elegir a sus representantes para ocupar cargos de elección popular, lo que ha propiciado que se den casos de corrupción, desvío de recursos y hasta colusión con el narcotráfico.

En 2015 Javier Sicilia –líder del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad– hizo un llamado a no acudir a las urnas, para no convalidar un mecanismo que carece de representatividad, aunque el riesgo es que en un sistema donde hoy por hoy el único instrumento de participación ciudadana es el voto directo y la baja participación y el voto nulo no tienen peso para invalidar elecciones, la inasistencia a las urnas sólo podría favorecer el “voto duro” de los partidos.

Ante la falta de legitimidad de los partidos políticos, las alternativas tendrían que construirse desde la ciudadanía, proponen los analistas, pero falta mucho para que esto funcione, sino ahí están los resultados de las elecciones del primero de julio de 2018.

El año anterior los partidos políticos recibieron alrededor de 6 mil 700 millones de pesos, el presupuesto más alto en su historia, el INE aprobó gasto histórico para repartir 6.7 mil mdp a partidos e independientes

En algunas encuestas se dice que el 41% de los mexicanos considera que los partidos deberían ser financiados por particulares, el 18% cree que debe ser solo el gobierno, y el 21% piensa que tanto privados como el gobierno deben aportar dinero a los partidos.

Pese a esto,  no se considera que si particulares financian los partidos políticos y no el gobierno puede haber “injerencia de grupos de poder o incluso el narcotráfico para el sostenimiento de los partidos, lo que afectaría el desarrollo democrático del país”.

Tras los resultados de las elecciones pasadas están al borde de perder el registro y lo que esto conlleva Movimiento Ciudadano (MC), el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), el Partido Nueva Alianza (Panal) y el Partido Encuentro Social (PES). Hasta ahora 30 organizaciones solicitaron su registro oficial como partidos políticos nacionales.

Con lo anterior, se estaría abriendo de nueva cuenta si es costeable y funcional que haya tanto partidos, que a decir de muchos son empresas familiares como el PVEM o Panal, e incluso el propio Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).