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¡Tareas! Es la palabra que agrede a muchas familias. No importa a qué escuelas vayan los niños y los jóvenes, dónde crezcan y en qué condiciones vivan. ¡Las tareas significan estrés puro para muchas familias! También suena muy absurdo, por ejemplo, cuando los padres creen que la calidad de un maestro puede ser determinada por el modo de sus tareas, es decir, un buen maestro da tareas extensas y exigentes.

Tanto los padres como los maestros están equivocados, y las víctimas son los niños y la vida familiar: Niños desesperados porque no pueden superar y resolver tareas, simplemente abrumados, padres desconcertados, que finalmente hacen las tareas de sus hijos. ¡El resultado es una tensión insoportable y una atmosfera negativa en el hogar familiar! Pero los maestros con la tarea se meten un gol en propia puerta: Primero, pierden mucho tiempo con el control de la tarea y, por otro lado, se ven obligados a iniciar una acción disciplinaria sin sentido si la tarea no se hace o no se realiza de manera satisfactoria.

Vienen muchas consecuencias innecesarias y sin sentido que marcan al maestro como un objeto no amado y destruyen la alegría de la escuela para todos los involucrados. Pero ¿Cómo debe ser la tarea entendida correctamente? Un tipo de tarea es el ejercicio en profundidad después de la escuela, si es realmente más necesario. Esto significa, por un lado, que no todos los estudiantes necesitan este ejercicio, y que es necesario que en particular esté orientado hacia el éxito, es decir, resuelva y motive a la otra parte de estudiantes.

Entonces, por ejemplo, el control de tareas de día siguiente en la escuela también se lleva a cabo mediante la revisión mutua y el maestro se concentra en casos individuales. ¡Otra tarea muy útil es la preparación de las lecciones! Particularmente en el contexto de la enseñanza orientada a proyectos, los contenidos pendientes pueden discutirse juntos en el período previo, preferiblemente incluso antes de un fin de semana, y delegarse a los estudiantes de acuerdo con sus intereses.

Luego, durante una visita al museo o en un paseo por el bosque los fines de semanas, etc. Materiales colectivamente importantes, la “inclusión” más significativa de la familia en la tarea, que también puede ser divertida.

Las tareas no deben ser solo una terapia ocupacional sin sentido por sí misma. Incluso una práctica más profunda puede llevarse a cabo dentro de la lección con una planificación bien pensada y una diferenciación significativa. Me gustaría repetirme y decir: ¡Los niños tienen derecho al ocio y a ser niños!

Hasta la próxima y ¡”Derechos y obligaciones de los padres”!

Das Missverständnis: Hausaufgaben!

“Hausaufgaben”, das ist in zahlreichen Familien das Reizwort schlechthin! Dabei spielt es keine Rolle, welche Schule die Kinder und Jugendlichen besuchen, wo sie aufwachsen und unter welchen Bedingungen sie leben. Hausaufgaben bedeutet für sehr viele Familien Stress pur! Dabei klingt es dann schon auch sehr widersinnig, wenn Eltern beispielsweise glauben, die Qualität eines Lehrers an der Art der Hausaufgaben ausmachen zu können, sprich ein guter Lehrer gibt umfangreiche und anspruchsvolle Hausaufgaben.

Damit irren sowohl Eltern, als auch Lehrer, und die Leidtragenden sind die Kinder und das Familienleben: Verzweifelte Kinder, weil sie Aufgaben nicht (!) bewältigen und lösen können, einfach auch kräftemäßig überfordert sind, entnervte Eltern, die letztendlich die Hausaufgaben ihrer Kinder erledigen. Eine unerträgliche Spannung und negative Atmosphäre im Elternhaus sind die Folge! Doch auch die Lehrer schießen sich in aller Regel mit den Hausaufgaben ein Eigentor: Zum einen verlieren sie extrem viel Zeit mit der Kontrolle der Hausaufgaben und zum anderen sind sie gezwungen, unsinnige Disziplinarmaßnahmen einzuleiten, wenn die Hausaufgaben nicht oder nur unzureichend erledigt werden. Viele unnötige und auch sinnlose Konsequenzen folgen, die den Lehrer zum ungeliebten Objekt abstempeln und die Freude an der Schule für alle Beteiligten zerstören. Doch, was sollte Hausaufgabe, richtig verstanden, eigentlich sein? Eine Art von Hausaufgabe ist die vertiefte Übung nach der Schule, wenn sie denn noch notwendig ist. Das bedeutet, dass einerseits nicht alle Schüler diese Übung benötigen und dass es erforderlich ist, dass eben diese Übung für den anderen Teil der Schüler erfolgsorientiert, das heißt lösbar und motivierend sein muss! Dann kann z.B. die Kontrolle dieser Hausaufgaben am nächsten Tag in der Schule auch durch gegenseitige Kontrolle von anderen Mitschülern durchgeführt werden und sich der Lehrer auf Einzelfälle konzentrieren. Eine andere und sehr sinnvolle Art der Hausaufgabe ist die Vorbereitung des Unterrichts! Besonders im Rahmen von projektorientiertem Unterricht können im Vorfeld, am besten auch vor einem Wochenende, die anstehenden Inhalte gemeinsam besprochen und an die Schüler je nach Interessenslage zur Vorbereitung delegiert werden. Dann können bei einem Museumsbesuch oder bei einem Waldspaziergang am Wochenende u.a. gemeinsam wichtige Materialien zusammengetragen werden, die sinnvollste Einbeziehung der Familie in „Hausaufgaben“, die auch noch Spaß machen kann. Hausaufgaben dürfen nicht nur sinnlose Beschäftigungstherapie um ihrer selbst willen sein. Selbst vertiefte Übung kann meistens bei durchdachter Planung und sinnvoller Differenzierung bereits innerhalb des Unterrichts durchgeführt werden. Ich wiederhole mich gerne, wenn ich sage: Kinder haben ein Recht auf Freizeit und Kind-sein!

Bis zum nächsten Mal und „Rechte und Pflichten der Eltern!”