Por: Allie Ann

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la contaminación ambiental es el primer riesgo para la salud en América. Una de cada nueve muertes en el mundo está relacionada con condiciones de contaminación atmosférica.

Uno de los contaminantes más dañinos para el cuerpo es el material particulado (MP), que está compuesto por una mezcla de sustancias orgánicas e inorgánicas, que se encuentran en suspensión en el aire. La mayor parte de los contaminantes en el MP son resultado de la quema de combustibles fósiles y al medir tan solo 10 micras de diámetro, penetra directamente en los pulmones.

Impacto en la salud

La OMS realizó un análisis de las defunciones anuales en América,  en él se registraron 93 mil muertes en países de ingresos bajos y medios, 44 mil en países de ingresos altos.

Los riesgos de salud relacionados con estas partículas nocivas afectan más fácilmente a personas con enfermedades respiratorias previas y niños menores de cinco años. Más de la mitad de las muertes en niños pequeños es por infecciones agudas de las vías respiratorias.

El 36% de las muertes por cáncer de pulmón, el 35% de la enfermedad pulmonar obstructiva, el 34% de los accidentes cardiovasculares y el 27% de las cardiopatías isquémicas son atribuidas a la contaminación atmosférica.

La gran demanda de energía que se tiene en la actualidad -necesaria para la producción y consumo de alimentos y productos, así como el transporte- ha incrementado la suciedad del ambiente.

¿Qué puedes hacer?

Para respirar un aire más saludable se necesitan políticas que regulen la emisión de carbono. Una medida sencillas que se puede tomar de manera individual es el cambio en la dieta. El reducir el consumo de carnes rojas y procesadas, disminuye la demanda de productos pecuarios asociados con la emisión de metano.Otras opciones pueden ser: optar por el transporte público y elegir fuentes de energía renovable, como los paneles solares.