El carnaval moverá en Brasil 6.780 millones de reales (unos 1.786,6 millones de dólares) gracias al impulso de los ingresos de las actividades turísticas, primer crecimiento financiero del sector para este período después de tres años de caídas consecutivas, según informe divulgado este viernes.

El análisis, realizado por la Confederación Nacional del Comercio de Bienes, Servicios y Turismo (CNC), atribuye los resultados de las estimaciones a la combinación de la baja inflación que tiene Brasil en este momento acompañada de un dólar un 20 % más caro, con relación al mismo período del año pasado.

De acuerdo con el informe, esto “favorece los gastos con el turismo en el territorio nacional y va a generar el primer crecimiento en los ingresos del sector para el período festivo, después de tres años de caídas consecutivas”.

Los empleos temporales también subirán durante este período, según la entidad y será la mayor alza desde 2015.

Para atender las demandas que exige el período del carnaval la CNC estima la contratación de 23.600 trabajadores temporales entre enero y febrero de 2019, un alza del 23,4 % en relación con el mismo al carnaval de 2018.

El segmento de servicios de alimentación será el responsable de cerca del 78 % de las oportunidades, con unas 18.400 ofertas de trabajo.

Según el informe, los bares y restaurantes, deben movilizar 4.100 millones de reales (1.093 millones de dólares), seguido por el de transporte por carretera, con 859,3 millones de reales (unos 229 millones de dólares), y el de servicios hoteleros, que van a facturar 774,3 millones de reales (unos 206, 4 millones de dólares).

Esas actividades responderán por el 84 % de los ingresos generados con el carnaval.

El estado de Río de Janeiro será el responsable por el 62 % del movimiento financiero durante la fiesta.

Las positivas estimativas coinciden con la recuperación, aún lenta, que viene experimentando la economía de Brasil desde 2017, cuando creció un 1,1 %, tras la profunda recesión de los dos años anteriores, la mayor en varias décadas y en la que el país acumuló una retracción económica de casi 7 puntos porcentuales (3,5 % en 2015 y 3,3 % en 2016).

Para 2018, los analistas del mercado financiero y el Gobierno prevén un alza de alrededor del 1,40 %.