Ante el anuncio del senador de Napoleón Gómez Urrutia de crear una nueva central sindical, que podría estar  apegada a los alineamientos que pudiesen dictarse desde el gobierno federal, el presidente López Obrador, reiteró que habrá “libertad total, libertad sindical, democracia sindical, no intervención del gobierno en la vida interna de los sindicatos, no impedir la asociación el que los trabajadores se puedan agrupar libremente”.

Subrayó, “el cambio en esta materia es que no hay sindicatos promovidos por el gobierno, no hay sindicatos amparados, protegidos por el gobierno, tampoco dirigentes sindicales, subordinados al gobierno, apoyados por el gobierno.

Tiene que haber democracia sindical, que los trabajadores elijan libremente a sus representantes, que ellos tengan sus organizaciones, que tampoco haya monopolios en lo que tiene que ver con la organización de los sindicatos”.

Dijo, “que haya democracia, pero no podemos impedir que los trabajadores o dirigentes puedan, de conformidad con la ley, solicitar la conformación de un sindicato, de una confederación; estamos en libertad absoluta, total, ya no hay sindicatos de gobierno, nada, se acaba el que corporativismo. No hay corporativismo, no hay sectores, pero ni en los sindicatos ni en los sindicatos empresariales, porque suele pasar de que hay organizaciones empresariales, o había, ya no existe eso, de que eran como sectores de los partidos, me refiero a las empresariales”.

Expuso, “así como las organizaciones campesinas, las obreras, así también las empresariales pertenecían a partidos, claro, no de manera abierta, pero eran semilleros de líderes y de candidatos para partidos, si salían de esas organizaciones. Además, siempre era una coincidencia, declaraba un partido algo y la organización empresarial, supuestamente independiente, decía lo mismo que lo que sostenía el partido. Eso ya no, eso es corporativismo. Los ciudadanos somos libres, ya no puede darse esa tutela, porque el ciudadano es libre y consciente, está muy politizado”.