VIDRIO

Lo que aquí se va a entender como tecnología, se refiere a aquella que permiten la realización de uno: elegir la multiplicidad de informaciones que existen dentro del espacio de Internet, dos: la posibilidad de interactuar comunicativamente a la vez y en tiempo real con quienes están distanciados geográficamente y tres: usarla como montaje didáctico para trabajar contenidos educativos para el desarrollo de aprendizajes esperados.

Las supuestas ventajas de converger ambos fenómenos para el aprovechamiento de las personas a nivel educativo, representan las siguientes: 1. Datos utilizables de manera automática, 2. Recursos que permiten resolver de inmediato alguna necesidad de conocimiento, 3. Capacidad de integrar más información a la existente a través de editar determinados documentos, creando un multi-texto. De hecho la fusión entre el ser humano y mundo virtual a nivel de seleccionar información implica ser prosumidor de contenidos.

Del lado de la comunicación: 1. Inmediatez para estar en contacto, 2. Localización instantánea de personas, 3. Conversaciones en todos los lugares posibles (deslocación) para la creación de vínculos y 4.

El desarrollo de imágenes para mostrar a los demás formas de concebir la realidad, entre otros aspectos. Se cree o se tiene la certeza que tanto a nivel de informar/comunicar y/o como soporte instruccional, se puede lograr que estudiantes y profesores desarrollen un aprendizaje significativo (habilidades que les permitan aplicar conocimiento para resolver un problema, no sólo en la parte teórica o técnica, sino también que esa solución se haga a través del manejo de emociones asertivas, de una comunicación que logre atender y dar respuesta a las demandas de los demás y con principios éticos en el actuar; dicho en otra palabras: demasiados preceptos que parecerían bien una idealización más que un proceso real).

Con el cambio generacional, se ha insistido que las nuevos estudiantes, “aprenden de otra manera”, esto lo comentó hace unos meses; Esteban Moctezuma Barragán, previo a ser Secretario de Educación Pública.

Por supuesto, las cosas cambian y es necesario generar mejoras que impulsen una formación para atender las necesidades sociales de un país como el nuestro de amplios rezagos y olvidos. El camino ha sido en gran parte modificar el paradigma a partir de trabajar por competencias y usar la tecnología como motor de aprendizaje activo y que atienda y haga propuestas para la transformación.

La idea se sustenta en el hecho de que como los educandos han nacido con el chip integrado y orientado a las tecnologías, resulta pertinente, ágil y fácil ese comentido. Sin embargo, lo que se olvida (y pareciera ser una obviedad), o se omite de forma deliberada o no, es que existe una lógica social y una identidad cultural que organiza la realidad, entre ellas la parte de este tipo de tecnología.

En ese sentido, si la economía dominante es la neoliberal, cuyo uno de sus ejes lo señala Gilles Lipovetsky, es embellecer los servicios, productos y marcas para generar riqueza, entonces esa representsción de que lo agradable es lo que debe aceptarse o prevalecera los ojos de los demás. Si esto lo trasladamos a la lógica de las TICs, encontramos que se construyen de modo que sean “amigables” para el usuario, no sólo en los contenidos a generar, sino también en las formas, figuras, tonalidades, escenarios, situaciones y personajes a utilizar. Esta estructura añadida” para educar, es algo así como una “terapia breve” para relajar los sentidos en el aprendizaje y que esta actividad, no sea vea tediosa, aburrida o poco amistosa, con ello en apariencia se consigue el objetivo; sea en matemáticas, ciencia o las ya extintas áreas sociales.

El problema puede saltar a la vista, en aras de hacer una instruccionalidad que de recompensas basadas en multilenguajes para que se aprenda, sin la “carga” “densa” de los profesores, los sistemas de conocimiento y/o las formas reflexivas para apensar y actuar, se da rienda suelta a la tiranía de la estética y de los afectos y valores desbordados y se sacrifican dos grandes aspectos:

1. La construcción de sujetos, grupos o comunidades que evidencien cómo la vida es más allá que un espacio “armonioso” y 2. La posibilidad de no comprender que aún siguen existiendo temas pendientes y urgentes que pueden derramarse y tirar la ilusión tecnológica para hacernos despertar a la barbarie cotidiana de México y el mundo. Hagamos conciencia de ello para evitar que sea demasiado tarde en materia educativa y de convivencia pacífica.